Emilio Cittadino es un escultor,
de la cabeza a los pies. Desde sus manos, orfebre de la figuración con
independencia del soporte o material que utilice, de los temas (claros y precisos)
que trate, la obra de Cittadino es una muestra cabal de cómo un artista
transforma, transfiere a lo que hace esa cualidad que permite afirmar que fábrica
(crea, dirá un deista), una realidad diferente que se incorpora y amplia
la realidad cotidiana